Jesús
Uriel Rodríguez Gutiérrez
Fiestas,
tradiciones y entretenimiento en el Valle del Yaqui
El Valle del Yaqui es una región
principalmente agrícola. Se encuentra ubicado en la región sur del Estado de
Sonora.
Como en todo lugar, las fiestas, las
tradiciones y el entretenimiento, son eventos que no pueden faltar para salirse
un poco de la rutina del día a día. En base a entrevistas realizadas en la
zona, específicamente en tres pueblos: San Ignacio Río Muerto, Pueblo Yaqui y
Campo 16, pretendo dar un acercamiento a tales formas de distracción y descanso
que tienen las personas del Valle del Yaqui, las cuales, no son muy distintas a
las de otro lugares, pero si adquieren diferentes matices particulares.
Fue
de mi interés, el conocer de una manera algo general, en qué consisten estos
eventos sociales de entretenimiento. Por lo que para darme una idea, recurrí a
entrevistas en estos tres pueblos (San Ignacio Río Muerto, Pueblo Yaqui, Campo
16) a diferentes personas de diferentes edades, que van desde los 16 hasta los
59 años, esto un poco con el fin de también saber si existían algunas
diferencias en las formas de diversión que se tiene en la región desde una
perspectiva generacional.
Al
primer pueblo que llegué fue a San Ignacio. A primera instancia no se percibía.
Ni entre las amplias calles principales y menos en las muy angostas y no tan
principales, algún indicio de que hubiera habido una especie de festividad;
tampoco que se estuviera preparando una. Me di a la tarea de hacer un recorrido
por las calles, buscando rastro de algún
indicador. Mi suerte no fue la mejor; relativamente podría decir eso.
Entre el ir y venir me encontré con las personas a las que aborde para hacerles
la entrevista.
Dos
ejidatarios fueron las personas que contribuyeron a mi entrevista. El primero,
Gonzalo Martínez, el segundo, José Luis Rivera Alonso. Ambos estaban en un la
casa del segundo, ahí afuerita, en el porche. El cual José Luis aprovecha para
desempeñar su labor de bolero.
No
fueron muy claros al preguntarles por su edad, mas entre risa y risa me dieron
a entender que estaban por encima de los 50 años pero por debajo de los 60.
Al
preguntarles si ahí en el pueblo se llevaban a cabo celebraciones por alguna
fecha conmemorativa, la respuesta de inmediato por parte de Gonzalo fue “claro
recientemente el pasado 23 de octubre se celebró la conmemoración de la matanza
de agraristas, ¿verdá compare?” a lo que José Luis Rivera “El Chelis” como
prefiere que lo llamen, respondió: “si, y no se olvide la que viene la otra
semana. El 28. Que celebramos el reparto agrario” respecto a estos dos festejos
les pedí si me podían dar alguna explicación de cómo se festejaba, quienes
estaban invitados en donde se realizaban, entre otras cosas. “los festejos son
para todo el pueblo” rápidamente respondía “el chelis” ganándole la respuesta a
su amigo, “quien sea está invitado y pueden venir a pasarla a gusto”. Gonzalo
intervino, haciendo énfasis en que “se hacen invitaciones especiales dirigidas
a todo el comisariado ejidal, autoridades y líderes” pero por mero protocolo.
Para
conmemorar la matanza del 23 de octubre, primero se hace una velación en el
“chaparral” ya después venía el festejo. Claro este suceso es recordado de una
forma más trágica que lo que vendría siendo en sí, el reparto agrario. En el
festejo hay puestos de comida, música en vivo y un ambiente mayoritariamente
familiar, en donde las personas van a divertirse un poco, con el fin de
rendirle memoria a los hechos, y ya de paso olvidarse en cierta medida de las
labores cotidianas. También hay un festejo aparte que se realiza en el
“almacén” donde se juntan los ejidatarios.
Después
de una plática respecto al tema, saque a luz, los festejos algo más cotidianos,
como lo son bodas, bautizos, quinceañeras, fiestas de cumpleaños, etc. Un punto
en el que ambos coincidieron es que en esos tipos de festejos, se hacen
invitaciones a gente específica como familiares por ejemplo, pero que realmente
era solo por mera formalidad. Cualquier persona podrá asistir a esas fiestas,
bastaba con que se enterase de alguna manera del evento. Eso sí, hay algunas
fiestas más “en grande porque la familia es de dinero” decía Luis Rivera, pero
independientemente de quien haga la fiesta, la tónica sigue siendo la misma,
“que vayan los que quieran [...] buena música y un friego de comida nunca van a
faltar [...] ah claro! y el alcohol eso ni se diga ya va de entrada”
Gonzalo
Martínez recuerda que su boda la realizó por la iglesia, fue “muy bonita”
decía, con muchos invitados, amigos y familiares de los novios “se bailó hasta
casi aclarecer” “casi todo el pueblo andaba allí”. Mientras tanto Luis “el chelis” recuerda que
él no tuvo la oportunidad de casarse “yo me la robe a caballo [...] si, después
volví pa hablar con el papa como debe de ser”
ambos a pesar de unirse con sus parejas bajo condiciones diferentes,
siguieron procesos muy tradicionales en el pueblo, tanto la boda por la iglesia
como robarse a la novia.
Por
último, les pregunte sobre el entretenimiento un poco más dirigido a cierto
conjunto de personas, como peleas de gallos y carreras de caballos. Aunque
desconocen estas actividades dado que no las practican me dieron un panorama
general de cómo se organizan. Para las peleas de gallos se reúnen en el casino,
allí los galleros llevan sus mejores gallos,
algunos van en cuadrilla y algunos solos, “cuando les va bien de que se
llevan su buena lanita se la llevan” expresaba José Luis, refiriéndose al
dinero que ahí se mueve. Para las carreras de caballo no hay un carril ahí en
el pueblo Gonzalo Martínez dijo que él más cerca estaba “yendo pa obregón” pero
que en realidad en cualquier espacio a las orillas del pueblo se hacían de
manera improvisada “se hacen a la brava, se retan” al parecer un simple reto
basta para que se arme una carrera. “y en veces ni ganan nada puro chamaco loco
que no halla en que perder su tiempo “concluía Gonzalo Martínez.
José Luis Rivera ejerciendo su oficio. Foto tomada 22 de noviembre del 2016.
Calles de San Ingancio Rio Muerto.
El arribo en Pueblo Yaqui fue más o menos
similar al del anterior pueblo, solo que ahora decidí primero entrevistar a
gente más joven, el lugar al que me dirigí, fue al Cobach plantel Pueblo Yaqui,
ahí me senté con un grupo de cuatro jóvenes de entre los 16 y 18 años. Fabiola Frías,
Gabriela Paz, Flor Jaime y Juan Duarte.
De
los 4 muy poca información pude sacar, pareciera como si no supieran nada
acerca de festividades que ahí se llevarán a cabo, justo en ese momento noté
una cosa, tal vez la diferencia generacional influye en la forma de pensar de
estos jóvenes, ya no eran tan tradicionalistas. Les hice preguntas precisamente
por algunas tradiciones del lugar y no sabían que responder, algunos tenían
chispazos que se le venían a la mente “acuérdate hace dos semanas el fiestón
que hubo, con banda y toda la cosa” le decía Fabiola a Gabriela. Pero nada en
concreto.
Cuando
les pregunté sobre sus formas de divertirse o festejos a los que acudían,
ninguna de las cosas que describían parecía tener conexión con algún suceso en
el pasado y que se hubiera convertido en una tradición su conmemoración. Flor
Jaime Expresaba: “pues sabe, yo solo voy a las pisteadas, pa donde salgan” la mayoría
expresiones que utilizaban hacían alusión a formas de divertirse sencillas,
entre amigos, o asistir a fiestas de “colados” es decir sin ser invitados,
aunque en este aspecto se sigue manteniendo la constante de que las fiestas son
para todos. Tal y como lo expresa Juan Duarte “todos pueden entrar a las
fiestas [...] los ricos también van de coleros”
El
mismo Juan me explicaba que a las peleas de gallos él va de vez en cuando
porque su papá “juega gallos” en un
casino que se llama el alamón. Aunque no hondo mucho en el tema, recordó que
siempre se pelean “por qué pierden”.
Más tarde en el mismo pueblo llegue
a la casa de Luis Fernando Valenzuela, su edad de 52 años me hizo contrastar su
forma de festejar con la de los jóvenes pues al hacerle las mismas preguntas
rápidamente me contestó, que precisamente un día antes había sido la velación a
Santa Cecilia, patrona de los músicos, y claro la música en este evento no pudo
faltar. La velación que en su casa se hizo, fue concurrida por puros vecinos
cercanos, pues este tipo de velaciones se realizan de forma separada por varios
vecinos del pueblo. “A lo largo del año se van festejando a los Santos” dijo
Luis Fernando. Aquí note una clara diferencia del conocimiento que la gente de
su edad tenia, y no los jóvenes, de las celebraciones de los diferentes santos.
Por lo que puedo notar que muchas costumbres se van debilitando según el paso
de las generaciones.
Las bodas en pueblo yaqui son muy generales
“con invitación pero también colados” y normalmente este tipo de eventos se
hacen en el local “yaqui fiesta mabí”
Además todos los fines de semana
“hay fiestas en todos lados” pues es muy común que las familias se reúnen para
convivir.
La gente aquí se entretiene de
diversas formas, algunos van al casino a las peleas de gallos o a las carreras
de caballos que se hacen fuera del pueblo en “el polvorón”. Otros prefieren las
funciones de box que se realizan en el kiosco o las obras de teatro en el
templete que está a unos metros de distancia de esté. También se hace la “pedaleada
bicicleta” donde se hace un recorrido en bicicletas por el pueblo y a los que toda la familia
puede ir. El deporte también funge como medio para entretenerse, la gente va a
los partidos de básquetbol, futbol soccer, futbol americano y béisbol, allá en
el centro deportivo. La gente también prefiere otros lugares, como bares, “el
yaqui town” o “la malquerida” son ejemplos de estos.
Santa Cecilia.
Kiosco de Pueblo Yaqui.
Templete en Pueblo Yaqui.
En el campo 16, tuve la oportunidad
de entrevistar solo a una persona por cuestiones de tiempo. Su nombre es Maykón
Arvizu un joven de aproximadamente 15 años de edad, en su experiencia personal
prefiere no salir de casa a menos que sean fiestas, como quinceañeras y bodas a
las cuales asiste con toda su familia y van solo a veces. La plática no se pudo
profundizar más o al menos no como yo hubiera querido pues fue muy breve el
tiempo que estuve con él, además de que a cada momento tenía que estar entrando
y saliendo a una tiendita la cual le había dejado encargada.
Maykón
mencionó algo que fue de mi interés, y es que casi enfrente de su casa hay un
pequeño parque, donde dice que, las personas por las tardes van y se relajan,
se sientan a platicar o simplemente a contemplar el lugar.
Parque del Campo 16.
Parque del Campo 16.
Algo que no he mencionado hasta este
punto y que en verdad merecería ser abordado más a profundidad en otra ocasión,
es el tema de la violencia y la inseguridad, pues en los tres pueblos, las
personas con las que hable hicieron referencia a estos fenómenos, me
describieron sucesos que habían ocurrido en las localidades, algunos bastante
desalentadores e incluso me platicaron que eso estaba cambiando la forma en las
que festejan sus tradiciones o en la que se entretienen cotidianamente, pues ya
la intranquilidad no permite divertirse a plenitud, siempre se está con el
pendiente y poco a poco va mermando estos festejos que se tienen en los
pueblos.
Muy buen rescate de información. Sólo hay que cuidar el coco, la redacción. En la medida que resuelvas esto, tus trabajos serán más claros y contundentes.
ResponderBorrarMuy buen rescate de información. Sólo hay que cuidar el coco, la redacción. En la medida que resuelvas esto, tus trabajos serán más claros y contundentes.
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